Los dejados atrás
noviembre 27, 2019 8:36 am



 
Hay tantas heridas abiertas en esta Venezuela que llega al año 2020 cansada y acabada. Hay tantas cosas por las que luchar. Pero lo primero, cuando el país salga de esta pesadilla maduchavista, es rescatar a todos los niños que han perdido su infancia en esta desgracia. Ese debe ser el compromiso para la reconstrucción. Porque, aunque suene trillado, nada puede recuperarse si no recuperamos la sonrisa de cada uno de los niños venezolanos.

 

 

Sobre todo los dejados atrás. Como ha denunciado Cecodap recientemente, son casi un millón de hijos de esta tierra que han tenido que decirle adiós a uno o dos progenitores porque los dejan para buscar recursos que los ayuden a mantenerlos. Niños que pierden a sus padres porque tienen que salir del país. Los dejan con abuelos, con hermanos mayores, con tíos o hasta con vecinos.

 

 

La ONG hizo un trabajo importante, titánico en tratar de contabilizar cuántos muchachitos venezolanos están en esta situación tan triste, de abandono forzado. Dejar a un hijo es como arrancarse un pedazo del cuerpo. Pero ese pedazo queda desprotegido, desmembrado y casi sin vida. Ese es un crimen que debe pagar también los personeros de este régimen.

 

 

Con la ayuda de Datanálisis, Cecodap tocó la puerta de 800 hogares y después de ese estudio concluyeron que 1 de cada 5 inmigrantes deja un niño en el país al cuidado del que pueda mal que bien hacerse cargo de él.

 
 

La cifra es aterradora, son 943.117 niños venezolanos a los que les cambia la vida. Ya uno es demasiado. Un niño que queda afectado y con el hueco en el corazón, muchas veces preguntándose por qué tuvieron sus papás que irse y dejarlo solo. ¿Cómo se recupera esa sonrisita? ¿Por qué a los personeros del régimen no les duele esto? La única respuesta a la segunda pregunta es que son unos sociópatas a los que nada les conmueve.

 

 

“Hoy está población, que requiere atención, no reciben ningún tipo de apoyo psicosocial. Es una realidad desatendida”, destacó Abel Sarabia, coordinador de Cecodap.  Solo 11,8% reportó contar con algún tipo de ayuda psicológica.

 

 

Cuando decimos que es un crimen, lo decimos con todas sus letras. Sobre todo porque estamos en Navidad y porque es una época para los más pequeños.

 

 

A pesar de este dolor que arrastramos todos los venezolanos, debemos refundar nuestras esperanzas porque por cada padre que pasará Navidades lejos de sus hijos,  por cada niño que lo pasará sin sus padres, los ciudadanos vamos a luchar para borrar estos tiempos de tristeza y abandono.

 

Editorial de El Nacional

 



0 comments