La declaración de un fantasma que logró condenar a su verdadero asesino
diciembre 26, 2018 11:39 am

A continuación te contaremos una increíble historia en la que en el año 1897, en Virginia Occidental, Estados Unidos, el alma en pena de una mujer que había sido asesinada apareció para contar lo que realmente le había sucedido y así poder condenar a su homicida.

 

 

 

Todo comenzó el 23 de enero del año 1897, cuando un hombre llamado Erasmus Trout Shue envió a un pequeño niño a su casa para saber si su esposa Zona necesitaba algo de la tienda donde este trabajaba y así poder llevárselo antes de cerrar.

 

 

 

Sin mucha réplica, el niño aceptó y se dirigió directamente a este lugar, sin embargo, cuando llegó se encontró con algo totalmente terrorífico e inesperado…

 

 

 

El pequeño encontró el cuerpo de Zona en el piso de la casa sin signos vitales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando el niño volvió a donde se encontraba Shue y le contó la terrible escena que había presenciado, este al principio quedó totalmente atónito y paralizado, para luego emprender una carrera hacia su casa y así comprobar por él mismo lo que había sucedido.

 

 

 

 

 

 

Frenéticamente, un doctor fue notificado de esta terrible noticia y mientras tanto, Erasmus -o Eddie como también se hacía llamar- agarró el cadáver de Zona y lo llevó arriba, directamente a su cama.

 

 

 

 

 

La vistió y jamás se separó de ella, incluso mientras el doctor realizaba su improvisada autopsia, Eddie se mantenía convincentemente a su lado manteniendo de forma firme su cuello…

 

 

 

 

Luego de todo este proceso y de examinar el cuerpo de la joven mujer, el doctor determinó que la causa de su muerte había sido un ”desmayo eterno”.

 

 

 

Zona Shue a la izquierda, y a la derecha su madre Mary Jane Heaston.

 

 

 

 

Zona Shue a la izquierda, y a la derecha su madre Mary Jane Heaston.

 

Cuando eso terminó, el cuerpo de Zona fue trasladado a la casa de sus padres, que estaba ubicada a aproximadamente 8 kilómetros, en el pie de una montaña.

 

 

 

 

 

Eddie vistió el cuerpo de su esposa con lo que él decía era ”su vestido cuello alto favorito”, que también complementó con su bufanda preferida.

 

 

 

 

Durante todo el velorio, él estuvo al lado de su esposa tomando su mano. Al ver la forma en la que actuaba, la madre de Zona pensó que estaba actuando de una forma muy peculiar… Ella nunca había confiado en él, e incluso, llegó a protestar sobre la unión entre Eddie y su querida Zona.

 

 

 

Sin más, la joven Zona fue enterrada en la fría tierra, en Virginia Occidental.

 

 

 

 

 

 

 

Mary, la mamá de Zona, rezó noche tras noche y día tras día, con la esperanza de que el espíritu de su hija volviera del más allá y hablara con ella. Nunca le había gustado Eddie y estaba segura que él tenía algo que ver con la muerte de su hija.

 

 

 

 

 

Todas las noches se arrodillaba a pedir, hasta que por fin… Zona apareció…

 

 

 

”¡Eddie hizo esto!

 

 

 

¡Él me apretó el cuello!

 

 

 

¡Él me quitó la vida!”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de eso, Mary notificó a las autoridades. Ella fue muy convincente y ellos, sin duda, aceptaron exhumar el cuerpo de su hija para así hacerle una autopsia más completa.

 

 

 

Al enterarse Erasmus de eso, rápidamente protestó y le dijo a la mujer:

 

 

 

”¡Tú nunca probarás que yo lo hice!”.

 

 

 

 

”¿Hiciste qué?”, respondió Mary, dejando casi al descubierto el terrible acto que había cometido este hombre en contra de su hija.

 

 

Los expertos, al analizar el cuerpo de Zona, efectivamente se dieron cuenta de que su cuello estaba roto. Su garganta estaba hecha pedazos. Su tráquea totalmente aplastada.

 

 

 

 

 

 

Cuando el caso fue llevado a juicio, la defensa de Erasmus intentó utilizar el asunto del fantasma en contra de Mary, para así hacerla parecer como una total demente. Sin embargo, el jurado creyó completamente en su historia y Eddie fue sentenciado por el resto de su vida a prisión. Lugar en donde murió 3 años después de haber sido sentenciado a causa de una enfermedad, específicamente el 3 de marzo de 1900.

 

 

 

 

El fantasma de Zona jamás fue vuelto a ver por su madre, además, nunca existió ningún otro reporte de alguna persona que afirmase haber visto el espíritu de esta joven y desafortunada mujer.

 

 

 

Su cuerpo fue puesto nuevamente en algún lugar de Virginia Occidental, donde descansa hasta el día de hoy.

 

 

 

Zona Heaster Shue es ahora conocida como ”el fantasma de Greenbrier” y es el único caso conocido en el que el testimonio de un espíritu ayudó a condenar a su verdadero asesino.

 

 

 

 

 

 

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