Érika Paz: “Cuentos de mi tierra” busca que el venezolano se enamore de esta Venezuela bonita
octubre 5, 2013 1:32 pm

El próximo domingo, a las 10:30 de la mañana, la pantalla de Globovisión estrena “Cuentos de mi tierra”, de la mano de la periodista Érika Paz, un programa que viaja por suelos venezolanos para contar sobre su gente, su cultura y sus paisajes.

 

Aunque conocer Venezuela es la meta, este programa tiene previsto, por temporadas, una edición especial fuera de sus fronteras, reveló Érika en conversación con Globovisión.com.

 

¿Cuánto tiempo tiene haciendo periodismo de turismo?

 

Yo narraba la edición matutina del Observador (RCTV) y quería un programa, en ese momento Eladio Lares me ofreció la oportunidad y desde ese entonces comencé a hacer turismo. Hice “Pueblo adentro” desde 2007 y durante tres años, hasta que el canal cerró definitivamente; después lo hice un año más en Canal I y desde allí he estado haciendo turismo para medios impresos, revistas, radio y para el blog: ya es una forma de vida.

 

¿Ahora el programa se llama “Cuentos de mi tierra”?

 

Al salir de Canal I, dije que no podía seguir regalándole nombres a todo el mundo. Registré mi propia marca para que a donde me vaya, los “Cuentos de mi tierra” me acompañen y bajo este concepto hacemos todo.

 

¿Cuáles son las expectativas ahora que el programa va a salir en televisión?

 

Hacer un programa más allá de lo que la gente piensa del turismo. No soy del tipo que muestra posadas, lugares y una mujer caminando en traje de baño por la playa. La idea es contar, narrar las historias de esfuerzo, de trabajo, de tesón de la gente. Presentar una historia bonita, que en estos tiempos tan difíciles muchos no creen.

 

Si vamos a hablar de la Venezuela de antier, por ejemplo, queremos que la gente se entere de la historia de un señor que se llama Alexis Montilla, que nació en un pueblito que se llama Chachopo y que siempre tuvo la idea de hacerse unos parques y resulta que creó los tres parques más famosos que tiene Mérida.

 

¿Económicamente es factible que los venezolanos puedan hacer turismo en su país?

 

Esa es mi pelea con todo el mundo, porque obviamente hay una situación que no se puede negar, pero también creo que los venezolanos deben darse tiempo para conocer lo suyo antes de conocer fuera: llenarse de las montañas tan bonitas que tenemos, de reconciliarse con el llano y sus amaneceres, de respirar lo que se respira cuando se va a la Gran Sabana, de ver una playa que creo que no la vas a encontrar, muy fácil, en otra parte.

 

Creo que cuando se busca, se puede encontrar la manera de viajar en Venezuela y que no sea tan costoso.

 

¿Algún lugar de Venezuela que aún no conozcas?

 

Tengo siete años en esto y todavía me faltan. Todos los que me apasionaban, ya los conozco; pero Venezuela es muy grande y hay rinconcitos, pueblitos que no conozco. Tampoco he ido al Salto Ángel y probablemente lo voy a conocer de la mano de la gente con que estoy en Globovisión.

 

¿En tu programa se podrá conocer el turismo gastronómico del país?

 

Al viajar lo primero que se piensa es en comer. En el primer programa en Maracaibo hicimos un itinerario gastronómico porque allá se come mucho; la comida es muy calórica y muy abundante. El itinerario comprende qué se puede desayunar, almorzar, cenar y hasta merendar.

 

¿Alguna comida especial de Venezuela?

 

La comida de Maracaibo me encanta, el chivo en coco me fascina y el yoyo (plátano envuelto en harina), para mí es la gloria. La comida de mar en Sucre. Específicamente en Río Caribe hay un local donde todo lo preparan en base al cacao y es delicioso; del otro mundo. En Caracas, hay una muy buena gastronomía que estamos descubriendo y el mojito trujillano.

 

¿Qué buscas con “Cuentos de mi tierra”?

 

Que el venezolano se enamore de esta Venezuela bonita.

 

¿Hay un cuento que encierre al venezolano en general?

 

Hay muchos, pero por regiones. En Maracaibo contamos los cuentos del maracucho que es muy autóctono, dicharachero y ostentoso, eso es lo que se refleja en el programa. Nos fuimos a caminar a la plaza Baralt, que es un callejón donde hay buhoneros de lado y lado y ahí venden trajes de fiesta y vestidos de novia y se te quieres probar el traje, te tapan con un trapito y así te los mides, en pleno sol y en ese ambiente. El merideño es más pasivo; mientras, el llanero es como más ordinario.

 

El llamado de Érika a los televidentes es que vean el programa, lo sigan en las redes sociales, aporten sugerencias y sepan que el turismo de “Cuentos de mi tierra” se narra por medio de las historias de la gente.

 

Fuente: Globovisión



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