En autopistas se reportan tres cortejos «homenajes» a la semana
mayo 27, 2013 11:01 am

María Luisa se quedó atrapada en el atasco vehicular que de pronto se formó en la autopista Norte Sur, esa que empalma la Francisco Fajardo con la Valle Coche y que además da acceso a El Cementerio. Eran las 12 del mediodía de un martes.

 

A los pocos segundos de hundir el freno supo que no era exceso de tráfico. Unas detonaciones, que le parecieron tiros, le hicieron suponer que un grupo de pistoleros había trancado la vía como «homenaje» a un muerto. Rápido, escondió su cartera, sacó un monedero de emergencia con algunas tarjetas vencidas y con 50 bolívares y dispuso su teléfono más viejo. Estaba preparada para que la robaran.

 

«Tuve suerte, yo vi cómo asaltaban a unas seis personas, pero a mí no me tocaron la ventana con el arma. Eran seis personas en tres motos las que pasaron con armas, pidiendo una colaboración. Así los oí gritar», contó María Luis. Su testimonio lo ofreció con una sola condición, no revelar su nombre verdadero. «Uno nunca sabe, mejor cámbialo, por favor», dijo la mujer.

 

Situaciones como las que vivió María Luisa las viven los caraqueños por lo menos dos veces por semana, en promedio. En total, explicaron fuentes policiales se pueden dar tres homenajes a la semana, y en al menos dos de esos, algunos motorizados aprovechan para robar.

 

Suelen ocurrir en autopistas como la Norte Sur, en la Francisco Fajardo, en la Gran Mariscal de Ayacucho y en la vía hacia el Junquito. No hay denuncias formales de lo que allí ocurre, pues las víctimas prefieren reponer sus tarjetas, teléfonos y otros bienes por su cuenta que «perder el tiempo en alguna comisaría», dijo María Luisa.

 

«La sensación de indefensión es muy aguda. El miedo que te invade no tienen nombre… es como sentir cerquita a la muerte», contó María Luisa refiriéndose a su experiencia atrapada en la cola.

 

Control

Ni en el Cementerio General del Sur, ni en el del Este los motorizados entran. El director del primer camposanto, Otman Quintero, lo atribuye a que ha habido una aprendizaje ciudadano gracias a la labor que ha hecho Policaracas en la zona.

 

«Hemos tratado de coordinar con la Cámara de Funerarias que reúne a los consorcios privados para que cuando salga el cortejo avisen si se trata de una persona que falleció por causas violentas. Cuando avisan se ponen dos diques, el primero en la calle El Degredo que por donde acceden desde la autopista. Ahí se pone un contingente de seis Policaracas, otros tantos de PNB y de efectivos de la GNB… Y en la entrada de El Cementerio se coloca otro de 20 funcionarios», explicó.

 

En el caso del Cementerio del Este, le atribuyen el logro a operativos que ha desarrollado Polibaruta y la seguridad interna del camposanto.

 

Fuente: EU