El Papa permite que el banco del Vaticano tenga auditores externos por primera vez en la historia
agosto 11, 2019 5:33 am


 
El Papa Francisco, en una audiencia en el Vaticano la semana pasada. EFE
Jorge Mario Bergoglio, el jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano, da un paso al frente y renueva para los próximos dos años el funcionamiento del IOR -Instituto para las Obras de Religión-, el acrónimo que identifica el banco de la Santa Sede. Se trata, según expertos como el propio director editorial de los medios de comunicación del Vaticano, Andrea Tornielli, de un «paso importante» para la adecuación de la entidad a los estándares internacionales. Desde el punto puramente religioso, esta reforma comportará, sobre todo, una «fidelidad renovada» hacia la misión originaria del propio IOR.

 

 

El principal cambio fundamental es la posibilidad de que Instituto para las Obras de Religión, por primera vez, pueda tener un revisor externo que vigile su actividad financiera. El Papa Francisco explica que en los Estatutos se establece que «la revisión legal de las cuentas la ejercitará un revisor externo, nombrado por la Comisión Cardenalicia a propuesta del Consejo de Superintendencia, por un período de tres ejercicios consecutivos renovables una sola vez». Una figura, así pues, que puede ser «tanto una empresa como una persona física», tal como se explica en el periódico italiano La Repubblica. Según los analistas vaticanistas, se trata del último paso concreto y necesario para reestructurar el funcionamiento de la organización.

 

 

Esta renovación ad experimentum -limitada en el tiempo- supone una actualización de los Estatutos con los cuales el Papa San Juan Pablo II había concedido una nueva configuración al IOR, conservando su nombre y finalidad. En base a lo que señaló Francisco en el quirógrafo, el objetivo de la renovación de los Estatutos es «adecuar siempre mejor las estructuras y la actividad del Instituto a las exigencias de los tiempos, recurriendo, en particular, a la colaboración y a la responsabilidad de los laicos católicos competentes». Para posibles controversias, el foro competente, por regla, es el del Estado de la Ciudad del Vaticano». Los Estatutos Renovados del IOR entrarán en vigor en el momento en que el quirógrafo del Papa Francisco salga publicado este domingo en el periódico vaticano L’Osservatore Romano.

 

 

El IOR nació en 1942 durante el pontificado del papa Pío XII. Su objetivo, tal como se puede conocer por su página web, es el de «proteger y administrar los bienes muebles e inmuebles que la Iglesia Católica le confíe a través de personas físicas o jurídicas; destinados obras de religión y de caridad». El ente económico-bancario tiene competencia exclusivamente en el territorio soberano de la Ciudad del Vaticano.

 

El Mundo.es

Manuel Tori

Roma