Candidato kirchnerista afirma que Argentina no caerá en default ni reestructurará la deuda
agosto 22, 2019 4:10 pm

 


Argentina no caerá en default ni reestructurá la deuda adquirida durante el gobierno liberal de Mauricio Macri, aseguró este jueves el candidato del peronismo de centro-izquierda Alberto Fernández, favorito para las elecciones presidenciales de octubre.

 

 

“Argentina no tiene ninguna posibilidad de caer en default si yo soy presidente. Es muy dañino para una sociedad”, dijo Fernández en el seminario “Democracia y Desarrollo”, organizado por el grupo editorial Clarín.

 

 

Fernández, en fórmula con la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), se colocó como claro favorito a las presidenciales del 27 de octubre tras obtener 47% de los votos en las primarias del 11 de agosto, muy por encima de Macri (32%).

 

 

El candidato diferenció la situación actual de la de 2003 cuando “se discutía una deuda que empezaba en la dictadura (1976-1983)” por 100.000 millones de dólares que entró en moratoria en diciembre de 2001 y que fue reestructurada con 75% de quita.

 

 

“Nadie puede plantearse seriamente una quita, porque es una deuda contraída hace dos años por un gobierno democrático elegido por los argentinos”, afirmó.

 

 

Fernández fue jefe de gabinete del gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) y de Cristina Fernández de Kirchner en su primer año (2008).

 

 

“Hay que sacar la idea de que nosotros venimos a incumplir las obligaciones asumidas. Eso es falso, y daña el presente”, insistió.

 

 

Los mercados reaccionaron muy mal al revés electoral de Macri, con un desplome de la moneda argentina en 20% y un aumento de más de mil puntos al riesgo país medido por el JP Morgan.

 

 

“Si la Argentina hoy tiene que pagar las obligaciones en las condiciones en que está, difícilmente podría hacerlo”, advirtió por lo que dijo que se propone “volver a poner en marcha la economía para conseguir los dólares” para cancelar.

 

 

Argentina está en recesión desde hace más de un año, cuando una corrida cambiaria abrió una crisis que llevó al gobierno de Macri a acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) que le otorgó un préstamo de 56.000 millones de dólares a cambio de un programa de fuerte ajuste fiscal.

 

 


Combate a la inflación

 


Su principal desafío será domar la inflación, que estimó en 55% para 2019 y hace estragos en el bolsillo de los argentinos.

 

 

“Es muy difícil de bajar. Si logro en cuatro años (de eventual mandato) terminar con una inflación de un dígito, yo sería el tipo más feliz del mundo. Trabajaré para lograrlo pero partimos de un muy mal escenario”, advirtió.

 

 

Ante la periódica asfixia por falta de divisas que padece Argentina, descartó aplicar un “cepo” (límite a la disponibilidad de dólares) o tomar más deuda y se dijo contrario al control de capitales “en términos de prohibir la salida de dólares o establecer tipos de cambios diferentes”.

 

 

En cambio, se inclinó por imponer límites a la salida de fondos golondrina para evitar la especulación financiera.

 

 

Afirmó que los principios que regirán su gestión serán garantizar el superávit fiscal y comercial, acumular reservas, desendeudarse y que el dólar sea administrado para hacer competitivas las exportaciones, además de controlar la inflación.

 

 

Para salir de la recesión, anunció que se propone a convocar a “un enorme acuerdo” del que participen empresarios, sindicatos y el Estado, sin que ello signifique una reforma previsional ni laboral.

 

AFP