20 de abril de 1993| Muere el inigualable Mario Moreno ‘Cantinflas’
Abril 20, 2017 10:55 am

Mario Moreno Reyes, conocido como “Cantinflas” por el personaje que lo consagró en la pantalla, nació el 12 de agosto de 1911 en Santa María la Redonda, un barrio humilde de la capital mexicana.

 

 

 

Mario fue el sexto de una familia de 15 hermanos; inició estudios de Medicina para complacer a su padre, pero debido a la mala situación económica que vivía tuvo que abandonarlos para ganarse un sueldo gracias a pequeños papeles en espectáculos de variedades.

 

 

 

Trabajó en el circo y pronto sus grandes dotes para la interpretación, su ternura y visión optimista del mundo lo llevaron a recrear al prototipo de hombre vulgar y pobre de México.

 

 

 
El legendario personaje de “Cantinflas” fue inspirado por un barrendero “borrachito” que conoció cuando laboraba en el Teatro Follies.

 

 

 

Boxeador, taxista, lustrador de calzado, cómico de carpa y bailarín, el artista personificó al “pelado” mexicano de los años 30, quien se caracterizó por sus pantalones a la cadera, sombrero y paliacate; que se enreda en un laberinto de palabras y expresiones.

 

 

 

Su carrera en cine comenzó como publicista, en tanto que su primera aparición como actor fue en la película “No te engañes corazón” (1936), a la cual le siguió la exitosa cinta “Ahí está el detalle” (1940), de Juan Bustillo Oro, gracias al cual fijó su personaje en definitiva.

 

 

 

Asimismo, sus primeras películas como “El gendarme desconocido” (1941) y “Los tres mosqueteros” (1943), fueron éxitos que rompieron récords de taquilla en toda América Latina.

 

 

 

Realizó alrededor de 50 filmes, entre los que se incluyen dos incursiones en el mercado de habla inglesa realizadas en Hollywood: “La vuelta al mundo en 80 días” (1956), que obtuvo el Oscar como Mejor Película; “Pepe” (1960), y la cinta dirigida en España: “Don Quijote cabalga de nuevo” (1972).

 

 

 

También destacan: “El bombero atómico” (1950), “El señor fotógrafo” (1952), “El bolero de Raquel” (1956), su primera película en color; “Sube y baja” (1958), “El analfabeto” (1960), “El extra” (1962), “Entrega inmediata” (1963), “El padrecito” (1965), “El señor doctor” (1965), “Su excelencia” (1966), “Por mis pistolas” (1968), “Un Quijote sin mancha” (1969) y “El profe” (1971), entre otras.

 

 

 

Sin embargo, lejos de las luces del escenario, Mario Moreno era un hombre solitario, introvertido, que no soportaba las mentiras y que se llevó muchas decepciones, sobre todo en el ámbito familiar, según han comentado a la prensa amigos y familiares del actor.

 

 

 

Miembro del Sindicato de Actores, “Cantinflas” fundó de forma benéfica la Casa del Actor y en 1952, haciendo gala de la generosidad que lo caracterizaba, emprendió una campaña en favor de los pobres para construir un hábitat social.

 

 

 

Su nombre y todos sus derivados (cantinflada, cantinflear y cantinflesco) ya integran el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, como un verbalismo vaco, incongruente, disparatado y que mezcla muletillas.

 

 

 

La Organización de Estados Americanos (OEA) le rindió un homenaje en su sede en Washington y lo nombró “Embajador de la Paz”, en reconocimiento a su “brillante labor de acercamiento entre los pueblos del mundo”.

 

 

 

Mario Moreno “Cantinflas” murió de cáncer pulmonar el 20 de abril de 1993, en la Ciudad de México, pero su personaje sigue arrancando carcajadas entre el público.

 

 

 

Luego de recibir un sentido homenaje por parte del pueblo, en la sede de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), la cual dirigió un tiempo, y en el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), su cuerpo fue cremado y sus cenizas depositadas en la cripta familiar del Panteón Español de la capital mexicana.

 

 

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