12 usos curativos de la menta
diciembre 3, 2018 3:31 pm

Desde la antigüedad, la menta se ha utilizado para tratar y aliviar los síntomas de diversos problemas y enfermedades. Repasamos algunos de sus usos que podemos aprovechar.

 

 

A la menta se le pueden adjudicar más de 20 propiedades diferentes. Es una de las plantas más usadas en la gastronomía y también forma parte del herbolario tradicional de la medicina de nuestros ancestros. Conoce cuáles son algunos de los usos curativos de la menta en este artículo.

 

 

 

 

Propiedades y usos curativos de la menta

 

Es antiséptica y antipruriginosa

 

 

Triturar las hojas de menta fresca con un poco de agua y aplicar el zumo en el rostro puede calmar infecciones, erupciones y el acné. También se pueden tratar las picaduras de insectos o las mordeduras de algún animal.

 

 

 

 

Al aplicar directamente en quemaduras y cortes, esta hierba ayuda a la cicatrización y curación de las heridas y evita que se infecten.

 

 

 

Trata problemas respiratorios

 

 

Las afecciones y las infecciones respiratorias pueden ser reducidas debido a un componente principal de la menta: el mentol. Este disminuye la congestión de la garganta, los pulmones y la nariz.

 

 

 

 

 

 

 

Además de ello, con la menta se pueden tratar la tos persistente, la bronquitis y el asma. Esto se debe a que tiene la función de ‘abrir’. No es casualidad que los medicamentos para la tos, por ejemplo, tengan menta.

 

 

 

 

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Cura problemas del aparato digestivo

 

 

Es uno de los usos curativos de la menta más conocidos. Desde hace cientos de años, se usa la menta para las enfermedades del estómago. Sirve para aumentar el apetito y calmar la indigestión y es muy buena para la distensión abdominal y la flatulencia.

 

 

 

 

Su aroma fuerte y penetrante hace que las glándulas salivales se activen, lo que estimula, a su vez, la producción de enzimas en el estómago. Asimismo, relaja los músculos abdominales y es ideal para curar los ardores o reflujo gástrico.

 

 

 

 

 

Ayuda a paliar el dolor de cabeza y las náuseas

 

 

El aroma refrescante de la menta sirve para reducir estos malestares. Si se mastica una hoja de menta, se reducen los mareos en los viajes; en tanto que, si se inhala su aceite esencial, se reducen los síntomas de la migraña o la jaqueca.

 

 

 

 

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Combate el mal aliento

 

 

 

Es por ello que los dentífricos suelen tener aroma a menta. El sabor fuerte elimina la halitosis y, además, reduce la cantidad de bacterias en la boca, causantes del mal olor.

 

 

 

 

 

Previene la aparición de cataratas

 

 

Esto se debe a sus propiedades antioxidantes. Se debe consumir dos veces al día una infusión de menta hecha con una cucharada de la planta seca por cada taza de agua para aprovechar esta virtud.

 

 

 

 

Es un potente tranquilizante

 

 

Otro de los usos curativos de la menta es que sirve para calmar las palpitaciones cardíacas, los estados de estrés y ansiedad, los nervios y el insomnio. Para esto, se recomienda beber agua caliente con unas gotas de la esencia de menta antes de ir a dormir.

 

 

 

Mejora la circulación

 

 

La menta tiene propiedades anticoagulantes, lo que la hace muy buena para mejorar la circulación de la sangre y tratar diferentes trastornos derivados de esto, como el dolor de cabeza, la hinchazón de las piernas, las varices, etc.

 

 

 

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Aliada en la salud sexual femenina

 

 

Al tener más de 30 propiedades antisépticas, se puede aprovechar la menta para el uso externo en las mujeres y tratar infecciones vaginales tales como vulvovaginitis, vulvitis, vaginitis o flujo vaginal. Esta hierba alivia la picazón y el escozor; para eso, se deben hacer baños o lavados con una infusión de esta planta.

 

 

 

Otros usos curativos de la menta

 

 

La menta tiene otras propiedades además de las que ya citamos. Entre ellas, se pueden destacar las siguientes:

 

 

 

Es afrodisíaca: Se cree que la menta se puede usar para aumentar la libido y el deseo sexual, debido a sus efectos estimulantes y tonificantes.

 

 

Trata el reumatismo y los dolores relacionados con vértebras y músculos: Por ejemplo, las contracturas, la artritis, las distensiones o los calambres. Se debe colocar un cataplasma de hojas de menta remojadas en agua caliente en la zona dolorida.

 

 

Alivia las hemorroides: Un baño de asiento con hojas de menta sirve para aliviar el dolor, la inflamación o la picazón de las almorranas, debido a sus propiedades astringentes y antinflamatorias.

 

 

Advertencias sobre los usos curativos de la menta

 

 

Si bien la menta no es peligrosa para la salud ni tiene efectos secundarios considerables, si no se consume en las dosis correctas puede generar algún problema por el uso excesivo.

 

 

 

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En el caso del aceite esencial de menta, no está indicado para las mujeres embarazadas, las que están amamantando, los niños menores de seis años y los pacientes con alergias respiratorias o hipersensibilidad. En esos casos, puede producir nerviosismo o insomnio si se consume excesivamente y provocar náuseas, taquicardia o falta de apetito.

 

 

 

Por otra parte, la infusión o tisana de menta no se aconseja para niños pequeños ni tampoco en personas con acidez, reflujo o hernia de hiato, pacientes con cálculos renales o de vesícula, embarazadas y mujeres lactantes, ya que puede afectar al bebé.

 

 

 

¿Cuánta menta se puede usar o tomar?

 

 

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La dosificación correcta para un adulto sin los problemas mencionados es de 20 a 30 gramos de hojas frescas de menta por litro de agua hirviendo. No se puede consumir más que 700 ml —3 tazas, aproximadamente— por día y repartidas en 3 dosis diferentes; por ejemplo a la mañana, a la tarde y a la noche.

 

 

 

En el caso de que el uso sea externo, las cataplasmas pueden contener más hojas de menta para aumentar su eficacia. Para los baños de asiento, se recomiendan las mismas proporciones y realizarlos cuando el agua esté templada o tibia, nunca hirviendo.

 

 

 

 

En última instancia, quienes desean consumir menta pero no en forma de té, pueden preparar un zumo o licuado. Para esto, se necesita un puñado de hojas, agua y azúcar o cualquier otro endulzante; se aconseja beber una cucharada cada hora.

 

 

 

 

 

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